Aislamiento térmico en Boadilla del Monte: cuándo merece la pena y qué sistema elegir
La zona oeste de Madrid tiene un parque de chalets y adosados importante levantada antes de las exigencias actuales del CTE. Es vivienda amplia, pero con un aislamiento que ya no cumple los estándares de hoy: habitaciones que no calientan, calor acumulado en verano y un gasto en climatización que no deja de subir.
La solución más eficaz en este tipo de vivienda suele ser el sistema de aislamiento térmico exterior. Se instala sobre la fachada existente y corta los puentes térmicos de forjados y pilares, que son el punto por el que más energía se pierde. Como ventaja añadida, no reduce metros útiles del interior y renueva por completo el aspecto exterior.
Cuando no es posible actuar por fuera, el insuflado en cámara resuelve bien: se inyecta el material en el interior del muro en cuestión de días. Para cubiertas y bajo cubierta, la espuma de poliuretano proyectada sigue siendo la opción más rápida.
Antes de decidir es útil saber cómo está construida la fachada: si hay cámara de aire y de qué grosor, dónde da el sol, el estado de las carpinterías y si hay humedades previas. Un aislamiento mal planteado puede agravar ver más el problema.
En Boadilla y todo el oeste de Madrid una actuación completa de fachada se resuelve en pocas semanas según superficie, y el retorno vía ahorro energético se mueve en ese entorno.